domingo, 17 de septiembre de 2017

Elige el acabado de tu madera según tus gustos o necesidades.

En el mercado español podemos encontrar diferentes tipos de acabados, de muchas marcas y dentro de ellas hay multitud de productos diferentes.

Algunos son muy nuevos y desconocidos y otros muy poco recomendables y aunque todo el mundo se hace a la idea de un acabado si puede observar fotos o muestras, es difícil acertar en si se adaptará a nuestras costumbres y en definitiva, nuestro hogar o negocio.

A continuación os muestro los más usuales en España, que no los únicos :

1. El aceite: 

El más antiguo pero también de plena actualidad. Impregnar la madera con linaza cocida u otros aceites es una forma de impermeabilizar la madera sin añadirle ningún tono. Actualmente se producen aceites de secado mucho más rápido e incluso con catalizadores que mejoran las propiedades y reducen el curado (endurecimiento total) Así mismo algunos fabricantes han explotado la facilidad de los aceites para ser teñidos y permiten personalizaciones de color casi infinitas.

Aceite pigmentado Rubio Monocoat
Muestra de productos Rubio Monocoat realizadas por  la APP

Dentro de los aceites hay dos grandes grupos:

1.1 Aceites tradicionales: 

Siguen siendo linaza cocida con ciertos aditivos y procesos térmicos que mejoran la penetración del producto. Son muy apreciados por los amantes de la madera en su aspecto más natural. No añaden ninún color a la madera desnuda pero resisten mal las salpicaduras y los roces, así como cualquier tipo de maltrato.
Son muy apropiados para establecimientos públicos de mantenimiento diario pues a pesar de ser muy poco sufridos se recuperan perfectamente si se tratan con una maquina y un producto de limpieza específico que contiene jabón y el propio aceite para reparar roces y marcas diariamente, cosa que no es ajena a un sitio público. Digamos que es indicado porque asumiendo que un sitio de estas características siempre sufrirá daños diarios, el que se haga de una forma adecuada, en cuento al servicio de mantenimiento y producto aplicado puede mantener este producto en unas condiciones óptimas y conservando ese aspecto natural durante un tiempo asumible económicamente para  una empresa.
Cabe destacar también la absoluta inocuidad de estos productos, los cuales pueden ser muy aconsejables para personas con alergias graves a todo tipo de químicos o clientes muy concienciados e implicados en temas de ecología y salud.

1.2 Aceites 2k: 

Son una evolución de los anteriores. Se incorpora un producto que mejora las propiedades físicas del aceite para que sea más duradero y más rápida también su puesta en uso.

Una caracteristica muy importante de los aceites es la longevidad del acabado. Si no se deforma la madera por alguna causa, ya sea el clima, accidentes, etc. es una protección que puede evitarnos lijar nuestra madera, algo muy importante si es especialmente valiosa o nos queda ya poco material y no se puede acuchillar. Simplemente renovamos el acabado en la limpieza, o más profundamente con  el mismo aceite si está muy deteriorado, con la ayuda de nuestro profesional.

Tabla comparativa de diferentes acabados sobre parquet

2. La cera: 

Otro acabado muy antiguo y una forma estupenda de ennegrecer la madera y contaminarla que a todo parquetista ha llevado a la desesperación. Las ceras antiguas se oscurecían y perdían su transparencia y debían ser retiradas mecánicamente con cepillos o decapante de ceras, exigiendo un arduo e incesante trabajo. Si barnizabas una madera encerada con barnices al disolvente te exponías a que saliesen cráteres o que el barniz se retrajera en las hiendas, llenas de cera aunque lijases.
Actualmente se ha mejorado su resistencia y dureza con las "ceras duras" (hardwax) que ofrecen resultados similares a los aceites y mucho más duraderos y mantenibles. La gente que disfruta descalzandose en su casa, entre los que me encuentro, adoran el tacto de estos acabados en sus pies y su aspecto de madera desnuda. Como diferencia de los aceites porporcionan un tono más calido, no tan frio como estos.

3. El urea: 

"Quiero el barniz más duro" es la frase más desafortunada y frecuente que les tengo que escuchar a mis clientes. Efectivamente, solo un recubrimiento epoxy es más duro. Si tu objetivo es arrastrar tus muebles por el suelo, jamás te quitas los zapatos o sencillamente eres extremadamente torpe este es tu barniz. Desafortunadamente, y a pesar de que es el más barato, no soporta ningún tipo de producto orgánico sobre el (incluido el agua) y su dureza puede hacer que se casque pues se barniza sobre un material que tiene un tamaño cambiante según la humedad ambiental y propia. Estas dos "cualidades" hacen que el barniz de urea sea en mi tierra esa cosa blanca, lechosa, que cubre la madera en el 90% de los pisos. Por otra parte es tóxico y por ello muy poco recomendable. Su dureza lo hace también especialmente resbaladizo.

Barniz de urea tras el paso de los años, blanquecino
Urea formol en todo su esplendor

4. El poliuretano: 

El poliuretano (entendido como poliuretano al disolvente) llegó para solventar las carencias del urea-formaldehido. No era tan duro, es elástico y no era por tanto tan resbaladizo. Soportaba todo tipo de productos orgánicos. En su contra, su toxicidad, el amarillamiento con la luz del sol y su terrible inestabilidad química, que hizo que muchos profesionales lo evitaran aún sabiendo que era un mejor barniz. Según la temperatura ambiental, la humedad, el ph inducido por los productos empleados en su limpieza o incluso cosas tan extrañas como el rocío de la mañana, podían hacer que el piso quedara fatal, y su arreglo era y es complicado. Se pueden encontrar de uno o dos componentes, que han de ser mezclados. Siempre son preferibles los de dos componentes por ser bastante mejores en cuanto a sus características físicas y mecánicas. Otorgan un tono cálido, tostado a la madera y se pueden encontrar en mate, satinado y brillo, al contrario que el urea, que es un semi brillo siempre.

Muestra elondo oleouretánico
Barniz oleouretánico. Foto de Expertos en Parquet.

5. Nitrocelulósico: 

Es un barniz apropiado para su uso con pistola, por pulverizado. Su toxicidad y amarillamiento con el sol lo han relegado casi al olvido pero a veces he tenido que lijar algunos multicapas que lo llevaban de fábrica. Todo un incordio si lo tenéis que trabajar. Es termofusible, se ablanda con alta temperatura.

6. Oleouretánico: 

Son una especie de mezcla entre un aceite y un poliuretano, con una toxicidad más baja que un poliuretano, muy estable en sus acabados y con un tono más cálido que los aceites tradicionales, recordando al de un barniz al disolvente. Como digo, más estables que un poliuretano, aunque con mucha menos resistencia al desgaste. Pueden ser unos acabados muy duraderos con un uso adecuado y con tráfico poco severo. Otra diferencia con los aceites es que su acabado puede llegar a satinado o semi brillo. Un aceite normal es absolutamente mate.

Poliuretano vs Poliuretano al agua
Poliuretano al disolvente (arriba) y poliuretano al agua

7. Poliuretano al agua: 

Toda una innovación sobre los poliuretanos tradicionales. Al ser su principal disolvente el agua, se disminuye drásticamente el contenido en disolventes nocivos y por fin tenemos un barniz apto para dar en un hogar con seguridad. Mucho más estables químicamente que los demás barnices, su acabado es menos imprevisible y por ello más perfecto. Su cambio de color es menos acusado con la luz y por ello se conservan mejor con el tiempo (sobre todo los poliuretanos al agua alifáticos, los aromáticos también amarillean) Al igual que los poliuretanos son mucho más aconsejables los de dos componentes, más resistentes al desgaste y a los químicos agresivos.
Como contrapartida exigen un acabado de la madera mucho más perfecto que hace que sea denostado por los profesionales menos cualificados. No tapan fallos, el acabado ha de ser tan perfecto como aplicando una cera o un aceite.
Se formulan actualmente en mate, satinado o brillo y existen también los tipo naturale, con acabados similares a un aceite en cuanto a su estética pero mayor protección mecánica.

8. Epoxy: 

El recubrimiento más duro, probablemente demasiado para una madera. Se puede añadir como adicción en algunos tipos de barniz y es un consolidante muy eficaz en maderas dañadas o rotas. También se presta a efectos decorativos pues se pueden cubrir diversos tipos de materiales, incluso piedras o metales. Su acabado es brillante y casi vítreo.

9. Combinaciones y mezclas: 

Mezclar materiales diferentes debe hacerse siguiendo las recomendaciones de los fabricantes y la experiencia del profesional. Los diferentes barnices no se pueden combinar al azar pues casi siempre son incompatibles.
Una mezcla muy famosa es dar una o dos manos de urea y acabar con poliuretano al disolvente. De esta forma se consigue una película menos firme y gruesa de urea y el poliuretano corrige las deficientas de esta. Desgraciadamente en caso de humedades en el suelo puede blanquear también.
El poliuretano al agua puede darse sobre poliuretano normal, obteniendo un resultado más parecido a un barnizado tradicional pero reduciendo las molestias del disolvente a la primera aplicación.
Algunas mezclas más complejas pueden realizarse barnizando poliuretano al agua sobre acabados de aceite 2k, aunque no todos los fabricantes garantizan estos acabados.
Otra mezcla poco usual es adicionar epoxy al poliuretano al disolvente. De esta forma se incremente la dureza pero después de haberlo visto un par de veces no es una combinación que recomendaría.
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