lunes, 11 de diciembre de 2017

Brillo, tono y contraste. ¿Qué es lo que deseas ver en tu madera?

Todos hemos manipulado el menú de la televisión para mejorar la imagen o en el ordenador o el móvil por culpa de esa foto horrorosamente hecha pero que es importante para nosotros y nos encontramos con esos tres términos tarde o temprano. A la hora de renovar nuestro suelo de parquet conviene también conocerlos para no equivocarnos y saber que también tenemos la capacidad de adecuarlos a nuestros gustos.

El brillo:
El brillo es la suma de refracción y refexión.
La refracción es un fenómeno lumínico en el que la luz, formada por fotones atraviesa un material transparente en ángulo, de la misma forma que el sol que entra por vuestra ventana, y al hacerlo e incidir en un material de diferente densidad al aire, se ve desvía hacia nuestra vista.
La reflexión es el rebote al incidir sobre una superficie que por sus características o composición la repele.
La suma de ambos nos da el brillo que vemos sobre el pavimento, en nuestro caso concreto.
Ésto es muy importante para entender que más espesor de un mismo producto, produce un brillo diferente. Por expresarlo de forma clara con un ejemplo, cinco manos de un barniz mate no dan el mismo brillo que tres, pues al acabado del propio producto (reflexión) se añade la repulsión porque la luz ve impedido su camino por la mayor masa de material (refracción) de forma que el acabado con más manos brilla algo más. Vemos más luz repelida y más brillo por consiguiente.
También explica que con un aceite o una cera no se pueden conseguir satinados o brillos pues son acabados que impregnan y no cubren, no tienen un espesor sobre nuestro parquet.
Conseguir brillo fácilmente es usar un material espeso, que cubra mucho y facilite ambos tipos de brillo. Por ello los materiales al disolvente son los más usados para este fin; He de decir que actualmente se puede conseguir el mismo efecto con barnices al agua, y sin riesgos para la salud o la buena duración de su aspecto. Aun a pesar de que no se consiguen grandes espesores, se ha mejorado mucho su reflexión.
Se siguen haciendo mates, satinados y brillos, eso es porque sigue habiendo gustos para todos pero me gustaría añadir, sólo como una opinión personal, que el brillo del sol no es tan hermoso, casi nunca, como la madera que poseeis. De hecho oculta esa belleza con un destello.



El tono:
Cada tipo de recubrimiento produce un color final, un tono, distinto.
Una misma madera puede parecer otra sólo con un acabado diferente.
Los aceites y poliuretanos al agua dejan tonos similares a la madera desnuda, sobre todo los primeros.
Los oleouretánicos, ureas, ceras hardwax y poliuretanos al disolvente añaden un tono más cálido (rojizo) a nuestro pavimento.
De todas formas los fanes de unos colores más naturales y frios o los de los tonos cálidos, pueden recurrir a teñidos o aditivos para personalizar más el tono de sus acabados.
Los fabricantes producen fondos (barnices de imprimación para la primera mano) con tonos "intense" (cálidos) o totalmente incoloros, para resultados más naturales, e incluso hay barnices específicos o aditivos para acentuar éste efecto.
También cabe reseñar el uso de reactivos que cambian las cualidades de nuestro pavimento a un nivel mucho más profundo, envejeciendola o dandola un matiz completamente diferente.


Superior, jatoba en poliuretano al disolvente, más cálido y menos contraste y brillo. Inferior poliuretano al agua, tono más frío, menos brillo y más contraste.


El contraste:
Otro tema muy personal. Hay gente que aborrece el que el color de unas tablas difiera de las otras y gente que lo adora.
La mencionada refracción, el espesor del material, que expliqué en el brillo, es también importante en este caso, a más refracción menos contraste pero lo más importante en este caso es la cualidad del recubimiento o incluso del tinte usado en la madera. Los tintes más opacos o que buscan teñir más uniformemente, hacen perder el contraste a la madera. Los  tintes y barnices más transparentes y los aceites producen un efecto contrario, pues no ocultan ese contraste.
Para no ocultar los contrastes, se suelen usar los reactivos (que pueden acentuarlo) o los recubrimientos más transparentes y que menos cuerpo dejan.

Como colofón a este artículo decir que para gustos, los colores (y el contraste y el brillo). Vosotros sois los que elegís, es vuestro hogar y vuestros gustos; nosotros solo hemos de daros soluciones que se ajusten a ellos, duraderas y seguras.